El mítico laberinto de Creta

23Mar08

Me imagino que todos –alguna vez– hemos oido hablar del mítico Laberinto de Creta, que según la mitología griega, fue construido por Dédalo (un arquitecto y artesano muy hábil) para encerrar al Minotauro (un monstruo de cabeza de toro y cuerpo de hombre) por orden de Minos –rey de creta-, quien controlaba a la bestia por medio de sacrificios humanos.

En la actualidad se cree que la leyenda fue inspirada en el Palacio de Cnossos. Una impresionante construcción tan sofisticada y de alta tecnología (en la cual se incluia un sistema de alcantarillado), repleto de diversas habitaciones y de todas las mejoras conocidas  en ese entonces, que debió parecer a los aqueos algo laberíntico.

Cuando Dédalo cayo en desgracia, fue encerrado, junto a su hijo Ícaro, en el mencionado laberinto

Dédalo e Ícaro lograron escapar de el laberinto, el problema era que no podía huir de la isla por mar, ya que el rey mantenía una estrecha vigilancia sobre todos los veleros, y no permitía que nadie navegase sin ser cuidadosamente registrado. Dado que Minos controlaba la tierra y el mar, Dédalo fabricó alas para él y su joven hijo Ícaro. Recolecto las plumas de las gaviotas que sobrevolaban la costa y las enlazó entre sí empezando por las más pequeñas y añadiendo otras cada vez más largas, para formar así una superficie mayor. Aseguró las más grandes con hilo y las más pequeñas con cera, y le dio al conjunto la suave curvatura de las alas de un pájaro.

Terminado el trabajo, Dédalo batió sus alas y se halló subiendo y suspendido en el aire. Equipó entonces a su hijo de la misma manera, y le mostró cómo volar. Cuando ambos estuvieron preparados para abandonar la isla, Dédalo advirtió a Ícaro que no volase demasiado alto porque el calor del sol derretiría la cera, ni demasiado bajo porque la espuma del mar mojaría las alas y no podría volar. Entonces padre e hijo echaron a volar.

Después de un rato , Ícaro comenzo ascender como si quisiera llegar al paraíso –olvidando por completo las advertencias de su padre-. Lamentablemente el ardiente sol derritio la cera que mantenía unidas a las plumas y éstas se desprendieron. Ícaro trato de agitar sus brazos, pero no había suficientes plumas para sostenerlo en el aire y cayo al mar. Su padre llorando y lamentando amargamente sus artes, nombro aquella tierra –cercana del lugar de donde Ícaro había caído– Ícara.

Dédado llegó sano y salvo a Sicilia bajo los cuidados del rey Cócalo, en donde construyo un templo a Apolo –Dios de la luz y el sol– , lugar donde Dédado colgo su par de alas como ofrenda a dios.

El mito de Ícaro aborda temas como las relaciones padre-hijo y el deseo del hombre de ir siempre más lejos, aún a riesgo de tener que encontrarse cara a cara con su condición de simple ser humano.

Fuentes:
Icarus, Labirinto di Cnosso, Apolo

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One Response to “El mítico laberinto de Creta”


  1. 1 Padres - Madre y Padre » El laberinto de Creta

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